Una vez resueltos los temas aeroportuarios arrancamos con rumbo a la casa de Elisa. Afortunadamente, y salvo por alguna duda en la salida del aeropuerto, llegamos sin problemas, y nos encontramos no solamente con Elisa, sino con Ariel y Milagros, que nos estaban esperando.
jueves, 13 de abril de 2017
Abril 12 - Encuentro con los Aym....
Noche de reencuentro. Sin comunicación. Nos perdimos como gansos. Cena en Raanana.
Abril 13 - A resolver problemas de comunicación
Hoy ibamos a ir a Tel Aviv. Fiaca. Paseo por Hertzlyia. Solución a la incomunicación. Almuerzo en Aroma tras varios fracasos. Visita al Farmacity local. Siesta.....
martes, 11 de abril de 2017
Abril 7 - 8, 2017 - ¿Volamos o no volamos? ¿Llegaremos mañana, pasado o nunca?
Después de una espera que se nos hizo interminable, logramos embarcar casi sin problema (primer grupo, asientos casi al final del
avión), y nos vamos efectivamente a las 2,30 AM. El vuelo, sin
inconvenientes, salvo la necesaria escala en San Pablo, y el consabido
plantón. No hay servicio en el tramo entre Buenos Aires y San Pablo, que sí lo había habido en nuestro viaje anterior.
En San Pablo, el vuelo que había salido relativamente vacío desde Buenos Aires, se llena de brasileños, ruidosos y desobedientes de las indicaciones de la tripulación, a pesar de que las mismas se dan en turco, en inglés y en portugués....
Si hay servicio en el tramo San Pablo - Estambul. Dormimos poco y nada, desayuno, viaje largo y cena. Llegamos a Estambul, alrededor de la 1.00 AM del sábado 8. El avión se detiene en el medio de la pista, los brasileños se largan a manotear equipajes de mano y a pararse (en cualquier orden posible). Cuando ya nada sirve para volver a sentarlos aparece la voz del comandante para decir que, por la hora de llegada, no hay rampa disponible, y que por lo tanto hay una demora adicional. Ah, muchachos, a sentarse de nuevo y abrocharse los cinturones.
Finalmente se desocupa una rampa, y logramos bajar, solamente para ver que en la puerta de entrada a la rampa, hay gente de Turkish llamando a los pasajeros a Tel Aviv que sí habían sido embarcados en el vuelo de la 1.40... A nosotros nos jodieron... A volar a las 6.40. Ergo, cinco horas de plantón al cohete.
Si hubiesen sido menos, no hubiera rezongado. Si hubiesen sido más, nos hubiésemos ido al hotel del aeropuerto a pasar la noche. A esa hora, con cinco horas por delante, no tenía sentido el hotel.
Siguiendo el consejo de Ariel ("en Starbucks hay una máquina en la que, cargando la tarjeta de embarque te dan dos horas libres de Internet") arrancamos a buscar Starbucks. Como no aparecía, paramos en el primer bar restaurante disponible a esperar.... Quisimos tomar algo, estamos limpiando no hay servicio.
Salimos de ahí, recorrimos el free shop, sin encontrar Starbucks. El cansancio requería de soluciones inmediatas. Lugares para instalarse, salvo los de los comederos, no encontramos, y los comederos que estaban abiertos no satisfacían nuestro interés.
Preguntando se llega a cualquier lado. Alguien nos mandó al Starbucks. Lo encontramos. Estaban limpiando, o habían terminado recién. Los pisos mojados, nadie en el mostrador, y la bendita máquina que no aparecía.
Cuando finalmente la encontramos, al fondo del último fondo, el problema era cómo hacer para cargar la tarjeta de embarque. Me costó un rato encontrar el lector de código de barras, y cuando lo encontré, me costó encontrar la distancia a la cual ubicar la tarjeta para ser leída.
Finalmente lo logramos, no sin ayuda, y boludeamos dos horas con Internet. Faltaban tres horas más y, para peor, no teníamos asignada puerta de embarque, la que recién iba a aparecer a las 5.00 AM:
Ubicada que fue la puerta de embarque, nos fuimos para allá, dado que junto con el dato, un cartel imperativo indicaba "GO TO THE GATE".
En la puerta nos esperaba un exhaustivo interrogatorio de seguridad (¿Dónde viajan? ¿Por qué viajan? ¿Me muestra su itinerario impreso? ¿Cuándo se vuelven? Dónde van cuando vuelven?, etc.), un cacheo y una revisión a fondo del equipaje de mano.
Otro plantón después de todo eso, y otra vez, al viajar en la última fila, embarcamos casi al principio, luego de los VIP.
Arriba del avión, el comandante anuncia que vamos a salir demorados para esperar un vuelo que trae pasajeros en conexión... Consecuencia, en lugar de 6.40 AM, despegamos 7.40 AM.
El vuelo a Tel Aviv dura dos horas y moneditas. Bajamos, vamos para migraciones, es Shabbat, viaja poca gente, trabaja poca gente, o sea, hay colas. Los empleados de migraciones, como trabajando a media máquina, les llevan entre cinco y diez minutos por cada pasajero o grupo de pasajeros... Y teníamos una buena cantidad delante nuestro en la cola.
Nos toca el tuno, empleada con cara de "¿Qué hice yo para tener que trabajar en Shabbat"?. Otra vez el interrogatorio.... ¿A qué vienen a Israel?" La miro sonriente y le contesto "Es Pesaj, nos esperan un hijo, una hija, un nieto y una cena de Pesaj cocinada por la bobe". Fin de la entrevista. Sellito donde corresponde y a buscar las valijas.
Esto fue rápido. Las valijas ya estaban dando vueltas. Las levantamos, encontramos una que había sido abierta. A posteriori pudimos verificar que no faltaba nada evidente. Cajero automático a buscar dinero local, y a Avis, con todos los temores habidos y por haber.
Por supuesto, del tipo de auto que yo había reservado ya no quedaba ninguno. La solución fue recibir un auto más grande. Así que en lugar de un Corolla, me dieron un..... ¡Caramba, no me acuerdo que me dieron! Lo que sí sé es que cupieron tres valijas grandes en el baúl y todo el resto en el asiento de atrás.
Y dominados los trucos para poder arrancar primero el auto, una botonera con código que hay que cargar antes de poner en marcha el auto, pisar el freno para poder mover la palanca de cambios de la caja automatica, etc., pusimos rumbo a la casa de Elisa.
Pasadas las peripecias del viaje, el primer día en la próxima entrada.
Abril 6, 2017 - Nos vamos de nuevo para Israel... Si la CGT y las otras lo quieren...
Hace más de seis meses que venimos planeando visita a Israel. El último contacto con los chicos fue en diciembre de 2015, cuando en malón se vinieron para Buenos Aires. Y en ese último contacto, como nuestras vacaciones empezaban antes de que ellos se fueran, la despedida no fue de las mejores. Por otra parte, ya necesitábamos verlos de nuevo, en especial al enano Dani, ya no tan enano....
Habíamos planeado viajar el jueves 6 de abril, para aprovechar el feriado de nuestras festividades de Pascua, coincidentes con la Semana Santa. Y en esa planificación, Turkish Airlines fue nuevamente la mejor alternativa. El vuelo sale a las 23.00 hs. del jueves 6 de abril, para llegar a las 00.50, hora de Israel, del sábado 8 a esos pagos israelíes.
Todo armado, todo organizado, los pasajes emitidos, el auto alquilado, y de pronto apareció la CGT, y sus adláteres: 6 de abril, paro general!!! No hay transportes, no hay nada, no labura nadie..... (o sí).
Empezando el día, empezaron las especulaciones.... No hay actividad en los aeropuertos. El call center de Turkish nos dice que ellos "vuelan normalmente", y que por lo tanto, el vuelo sale a horario, y que sería recomendable estar no tres horas antes sino cuatro o cinco, por las dudas.
Mi experiencia previa y mi intuición femenina indican que, con un solo gremio que pare en Ezeiza, no hay vuelo a horario. Si el avión ya está en Buenos Aires, cosa poco probable, saldremos con suerte a la 1.00 del viernes. Si tiene que llegar desde Estambul, lo dejarán de plantón en San Pablo y llegará cerca de esa hora, por lo que saldremos cerca de las tres AM. Esto implica que, si tenemos que estar cinco horas antes de la hora originalmente programada, tenemos que estar a las 18.00, lo que, según mis cálculos, equivaldrá a siete horas de plantón en el aeropuerto.
Para colmo, las empresas de remises no aceptan reservas, lo que pone en riesgo nuestra llegada a Ezeiza. Gracias a nuestro gran amigo Carlos Maidana, aseguramos el transporte, para llegar a las 18.00 hs. a Ezeiza.
A media mañana, la cosa sigue los mismos parámetros. El call center y la página de Turkish dicen que salimos a las 23.00 hs. La página del Aeropuerto da al vuelo por cancelado. Coherencia total.
A mediodía, correo anunciando una demora de la partida. Ahora el vuelo, según la agencia de viajes, sale a la medianoche. Vuelta a llamar a Turkish: "Esa información está equivocada, salimos a las 0,50". La página del aeropuerto sigue dando el vuelo por cancelado, aunque aparece otro vuelo, para el viernes, con el mismo número de vuelo, saliendo a las 3.00 AM.... (¿?)
A primera hora de la tarde, otro cambio.... Un aviso anunciando salida a la 1,50 AM. Nuevo llamado al call center de Turkish: "esa información está equivocada, salimos a las 2,30". Consulta a la página de Turkish, coincidencia.... Hora de salida, 02,30. El vuelo que viene para Buenos Aires se come seis horas de plantón en San Pablo.... ¡Qué alegría! Ah.. La página del aeropuerto sigue diciendo que sale a las 3.00 AM.
Consulta con Turkish: "Vengan cuatro horas antes de la hora de salida anunciada, para evitar demoras en los trámites...." o sea, a las 22.30.
Entre tanto, otra historia paralela.... Tenemos reservado un auto en Avis en el aeropuerto de Tel Aviv. El voucher de reserva dice que está reservado para las 3.00 AM, hora de Israel. Este horario fue pensado suponiendo, desde siempre, que con el vuelo arribando a la 1.00, o en el peor de los casos a las 3.00 si perdíamos la conexión, los trámites de migraciones y aduana nos harían salir del aeropuerto no antes de esa hora. El voucher también dice que la reserva es válida por una hora a partir de la que figura en el voucher. En castellano, si no llegás antes de las 4.00 AM, perdiste la reserva (que, además, ya está prepaga).
Llamo a Despegar, que fue donde reservé. No pueden cambiar el horario, lo único que pueden hacer es cancelar la reserva y devolver el dinero. Llamo a Avis en Argentina... No contestan el teléfono. Llamo a los chicos para que llamen a Avis en Israel. El call center no abre hasta dentro de no sé cuantas horas... Escribo un correo explicando la situación a Atención al Cliente en Avis USA. Me contestan, en inglés, un tipo con nombre y apellido latinos (tipo Juan López o similar), preguntando si quiero cancelar la reserva. Les respondo que no, el siguiente correo me dice que Avis sostiene una reserva hasta 48 horas después. No problem. Llama Ariel avisando que finalmente consiguió averiguar y que le dijeron que hasta 15 horas después no hay problemas. Una menos.....
Nuestro amigo transportista nos deja en Ezeiza a las 21.30. El aeropuerto es un páramo. En el mostrador de Turkish no hay nadie, check in prácticamente en el momento. Nos dan tarjetas de embarque para el tramo Estambul - Tel Aviv, sabiendo que a ese vuelo de conexión no llegamos ni por broma. "No se hagan problemas, en Estambul los reacomodan en el próximo vuelo".
Nos acercamos a la aduana.... No hay nadie.... Declaración de aduana en 30 segundos, sin siquiera revisar lo que declaramos. Boludeamos un rato y subimos a preembarque. No hay nadie esperando en la cola de acceso al área, entramos como si tal cosa. No hay nadie esperando en la cola de migraciones, trámite en un ratito. No hay nadie en el free shop, solo vendedores esperando a que pase algo.... Conclusión, son las 22.00 hs y tenemos todo listo. Ahora, a esperar la hora de salida......
Comemos alguna cosa y nos sentamos a esperar. En un momento nos llaman desde la puerta de embarque. Nos cambian las tarjetas de embarque, pero no para el vuelo siguiente al que vamos a perder (que sale a medianoche hora de Estambul) sino para el siguiente que sale seis horas después. Asientos separados, en el medio de sendas filas de cuatro asientos. Rezongo: "no solo tenemos un plantón sino que encima viajamos separados" y nos reacomodan, juntos, en la última fila del vuelo.
Continuará en el próximo capítulo..... Mientras tanto, la duda existencial... ¿Llegará el avión a tiempo? Llegaremos a Tel Aviv y nos encontraremos con el auto que habíamos reservado?
Mañana, a esta misma hora, en este mismo punto del dial........
Habíamos planeado viajar el jueves 6 de abril, para aprovechar el feriado de nuestras festividades de Pascua, coincidentes con la Semana Santa. Y en esa planificación, Turkish Airlines fue nuevamente la mejor alternativa. El vuelo sale a las 23.00 hs. del jueves 6 de abril, para llegar a las 00.50, hora de Israel, del sábado 8 a esos pagos israelíes.
Todo armado, todo organizado, los pasajes emitidos, el auto alquilado, y de pronto apareció la CGT, y sus adláteres: 6 de abril, paro general!!! No hay transportes, no hay nada, no labura nadie..... (o sí).
Empezando el día, empezaron las especulaciones.... No hay actividad en los aeropuertos. El call center de Turkish nos dice que ellos "vuelan normalmente", y que por lo tanto, el vuelo sale a horario, y que sería recomendable estar no tres horas antes sino cuatro o cinco, por las dudas.
Mi experiencia previa y mi intuición femenina indican que, con un solo gremio que pare en Ezeiza, no hay vuelo a horario. Si el avión ya está en Buenos Aires, cosa poco probable, saldremos con suerte a la 1.00 del viernes. Si tiene que llegar desde Estambul, lo dejarán de plantón en San Pablo y llegará cerca de esa hora, por lo que saldremos cerca de las tres AM. Esto implica que, si tenemos que estar cinco horas antes de la hora originalmente programada, tenemos que estar a las 18.00, lo que, según mis cálculos, equivaldrá a siete horas de plantón en el aeropuerto.
Para colmo, las empresas de remises no aceptan reservas, lo que pone en riesgo nuestra llegada a Ezeiza. Gracias a nuestro gran amigo Carlos Maidana, aseguramos el transporte, para llegar a las 18.00 hs. a Ezeiza.
A media mañana, la cosa sigue los mismos parámetros. El call center y la página de Turkish dicen que salimos a las 23.00 hs. La página del Aeropuerto da al vuelo por cancelado. Coherencia total.
A mediodía, correo anunciando una demora de la partida. Ahora el vuelo, según la agencia de viajes, sale a la medianoche. Vuelta a llamar a Turkish: "Esa información está equivocada, salimos a las 0,50". La página del aeropuerto sigue dando el vuelo por cancelado, aunque aparece otro vuelo, para el viernes, con el mismo número de vuelo, saliendo a las 3.00 AM.... (¿?)
A primera hora de la tarde, otro cambio.... Un aviso anunciando salida a la 1,50 AM. Nuevo llamado al call center de Turkish: "esa información está equivocada, salimos a las 2,30". Consulta a la página de Turkish, coincidencia.... Hora de salida, 02,30. El vuelo que viene para Buenos Aires se come seis horas de plantón en San Pablo.... ¡Qué alegría! Ah.. La página del aeropuerto sigue diciendo que sale a las 3.00 AM.
Consulta con Turkish: "Vengan cuatro horas antes de la hora de salida anunciada, para evitar demoras en los trámites...." o sea, a las 22.30.
Entre tanto, otra historia paralela.... Tenemos reservado un auto en Avis en el aeropuerto de Tel Aviv. El voucher de reserva dice que está reservado para las 3.00 AM, hora de Israel. Este horario fue pensado suponiendo, desde siempre, que con el vuelo arribando a la 1.00, o en el peor de los casos a las 3.00 si perdíamos la conexión, los trámites de migraciones y aduana nos harían salir del aeropuerto no antes de esa hora. El voucher también dice que la reserva es válida por una hora a partir de la que figura en el voucher. En castellano, si no llegás antes de las 4.00 AM, perdiste la reserva (que, además, ya está prepaga).
Llamo a Despegar, que fue donde reservé. No pueden cambiar el horario, lo único que pueden hacer es cancelar la reserva y devolver el dinero. Llamo a Avis en Argentina... No contestan el teléfono. Llamo a los chicos para que llamen a Avis en Israel. El call center no abre hasta dentro de no sé cuantas horas... Escribo un correo explicando la situación a Atención al Cliente en Avis USA. Me contestan, en inglés, un tipo con nombre y apellido latinos (tipo Juan López o similar), preguntando si quiero cancelar la reserva. Les respondo que no, el siguiente correo me dice que Avis sostiene una reserva hasta 48 horas después. No problem. Llama Ariel avisando que finalmente consiguió averiguar y que le dijeron que hasta 15 horas después no hay problemas. Una menos.....
Nuestro amigo transportista nos deja en Ezeiza a las 21.30. El aeropuerto es un páramo. En el mostrador de Turkish no hay nadie, check in prácticamente en el momento. Nos dan tarjetas de embarque para el tramo Estambul - Tel Aviv, sabiendo que a ese vuelo de conexión no llegamos ni por broma. "No se hagan problemas, en Estambul los reacomodan en el próximo vuelo".
Nos acercamos a la aduana.... No hay nadie.... Declaración de aduana en 30 segundos, sin siquiera revisar lo que declaramos. Boludeamos un rato y subimos a preembarque. No hay nadie esperando en la cola de acceso al área, entramos como si tal cosa. No hay nadie esperando en la cola de migraciones, trámite en un ratito. No hay nadie en el free shop, solo vendedores esperando a que pase algo.... Conclusión, son las 22.00 hs y tenemos todo listo. Ahora, a esperar la hora de salida......
Comemos alguna cosa y nos sentamos a esperar. En un momento nos llaman desde la puerta de embarque. Nos cambian las tarjetas de embarque, pero no para el vuelo siguiente al que vamos a perder (que sale a medianoche hora de Estambul) sino para el siguiente que sale seis horas después. Asientos separados, en el medio de sendas filas de cuatro asientos. Rezongo: "no solo tenemos un plantón sino que encima viajamos separados" y nos reacomodan, juntos, en la última fila del vuelo.
Continuará en el próximo capítulo..... Mientras tanto, la duda existencial... ¿Llegará el avión a tiempo? Llegaremos a Tel Aviv y nos encontraremos con el auto que habíamos reservado?
Mañana, a esta misma hora, en este mismo punto del dial........
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